Me han dicho "calla, y has lo que se te dice".
Me han menospreciado, me han humillado, me han herido.
¡Gracias!, me han echo fuerte, me han enseñado, me han mostrado las tantas caras de la vida.
¡Ahora escuchad mi voz, pues mi voz resonara en el tiempo y en las mentes!
Cruel cazador que asechaste para ponerme mano, preparaos, que la que fue su presa, sera su asesino!
Os creéis serpiente, mas de piedra de zapato no pasan.
Si bien gustáis de ser serpientes, yo seré águila, y para cuando me deis alcance, ya os habré convertido en mi alimento.
La venganza es de malvados....¡entérense de que yo soy vil y despiadado!, ¡ya no vivo!, ¡existo para odiaros!, ¡para ese dulce trago del que grandes reyes y guerreros han disfrutado al paso de los siglos!
Encaradme, y enfrentareis el mas cruel de los destinos, vuestras vidas serán infierno, y morir rápido no les dejare, pues bien no tengo bondad para eso. Sus muertes serán como la mejor botella de mis viñedos...la disfrutare en cada sorbo.
¿Y cuando todo acabe?- Pregunto el Anónimo silencio.
-Habré de perecer, pues mi motivo de vida desaparecerá.- Respondí.
El odio es autodestructivo, siéntelo por mucho tiempo y te segara, mientras te mata lentamente.
Si dejas que te consuma y dejáis que nuble vuestra razón, cuando pierdas el motivo de vuestro odio, os darás cuenta de que te has perdido a vos mismo.
Y mas que voluntad y determinación, demostrareis estupidez, soberbia, egocentrismo, y debilidad.
¿Quien mas débil que aquel que no puede controlarse a si mismo?
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