|
L
|
a espera, es tan larga, como el tiempo
mismo, pues esta nace de sus entrañas. No hay espera sin tiempo. Se puede
desear detener el correr del tiempo cuando uno es feliz, pero ¿qué caso tendría
ello?, vivir en un momento del tiempo, inerte, simplemente estando, existiendo,
sin motivo. Detener el correr del tiempo es detener el correr del pensamiento,
el correr de la mente, de la existencia, de la vida.
Un pensamiento aun más extremo de este,
es el de la desaparición del tiempo, pensamiento totalmente contra natura,
puesto que el tiempo mismo, da origen a la existencia, y sin este, un universo
no puede subsistir, puesto que de cierta forma, la contemplación misma de un
universo desde otro, conlleva un tiempo determinado, y de esta forma, es que el
tiempo permanece. Por tanto, no hay ausencia de tiempo, el tiempo no muere, es
latente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario